Para tratarnos mejor

Por admin_feliz | 8 de abril 2016
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“Esto de lo que escribo no es un tema de mujeres tratado por una mujer. Más bien es una noticia que nos incumbe a todos, hombres y mujeres. Algo así como una buena noticia: las costumbres que hacen posible la convivencia entre humanos en nuestra ciudad —la violenta y caótica ciudad en la que vivimos— todavía florean”. ***

 

Por Sandra Salcedo

Hace tres meses pasaba por el noveno mes de embarazo y habitaba de otra manera la ciudad. Para alguien como yo que he andado la mitad de la vida poniendo la atención en cosas que nos duelen como sociedad, sucedió, para mi sorpresa, mientras se definía mi barriga de embarazada hasta el momento en el que no cabía duda de que algo grande se gestaba dentro de mí, que el mundo se llenó de personas amables. En las calles no faltaron saludos, gestos, sonrisas ni favores.

Esto de lo que escribo no es un tema de mujeres tratado por una mujer. Más bien es una noticia que nos incumbe a todos, hombres y mujeres. Algo así como una buena noticia: las costumbres que hacen posible la convivencia entre humanos en nuestra ciudad —la violenta y caótica ciudad en la que vivimos— todavía florean.

Así, entre bocinazos, gritos, trabas y corruptelas de un día cualquiera, aparecía algo más grande e importante que hacía que más autos me cedan el paso en las esquinas, que alguien me ayude con las bolsas en el mercado, que me presten un baño “solo para personal”, que me inviten un vaso de agua helada en una oficina del Estado. Por momentos, estuve tentada de llevar esta situación al límite y experimentar cuántas cosas buenas estamos dispuestos a hacer cuando se pone ante nosotros la evidencia de la vida. Comprobar cómo la convivencia se ejerce en su versión más auténtica cuando nos topamos con otro al que respetamos por eso que encarna. Pero para qué jalar una pita que queremos que se mantenga unida.

Cómo cambiarían las desgastadas formas que tenemos de relacionarnos si hiciéramos el ejercicio de tratarnos unos a otros como mujeres embarazadas. Algo tan simple como mirar al que está delante como alguien que merece respeto, amabilidad y cuidado por ese alguien (o algo) con el que carga.

Y es que sucede que todos, en algún momento, somos como mujeres embarazadas cargando con un gran peso dentro de nosotros. Mujeres y hombres embarazados a los que a veces nos duele algo o alguien y que con miedo buscamos abrirnos paso, cargando con una vida que no necesariamente es la nuestra. Personas a las que siempre nos hace bien salir a la calle y encontrar en alguna esquina un mundo bien dispuesto con saludos, gestos, sonrisas y favores para hacer que los días sean más fáciles.

***Sandra Salcedo Arnaiz Filósofa y Directora Creativa, ha trabajado en proyectos que abarcan el mundo editorial, branding, gastronomía, docencia y producción cultural. Escribe por pura pasión.

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2 Responses to “Para tratarnos mejor”

  1. Natalia dice:

    Me encantaaaa

  2. Natalia dice:

    Me encanta!

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